Meditación del 30 de octubre del 2000

Pi es una frecuencia que se encuentra en todos los principios vivientes sobre la Tierra, en una densidad diferente según su naturaleza. El alma humana la acepta más que todos los otros elementos porque ella proviene de Pi y ha sido creada para desarrollar un proceso de evolución en un ambiente particular, el del planeta Tierra y sus alrededores inmediatos, todos ligados al sistema solar.

¿Cuales son las leyes que rigen este proceso de desarrollo de la conciencia y de la ciencia?

Antes de su fecundación por Pi, la molécula no tenía suficiente fuerza para aceptar la conciencia y la inteligencia del alma. El alma es de naturaleza estéril en el momento de su creación, pero la energía de Pi le da los medios para convertirse en un sistema de evolución y de concreción de la conciencia. Esto se hace progresivamente, durante millares de años, en zonas de densidades variables que forman todas progresivamente al Ser en devenir por múltiples elevaciones de conciencia sucesivas.

Es por esto que nadie puede decir que proviene de una conciencia diferente de aquella de la Tierra. Las personas que creen venir de Orión o de otros planetas están en fase de reconocimiento de las diversas energías que acompañan este muy largo viaje sobre el planeta Tierra y sus alrededores inmediatos. El ser humano no ha sido piedras, vegetal o animal porque la composición de la molécula humana no corresponde a estos elementos, sino que antes de la encarnación estábamos todos en el astral, para jugar a los ángeles y para hacer cabriolas.


¿La Biblia no nos revela toda la historia de la humanidad y el Libro de Job el recorrido necesario al hombre para adquirir la Realización de Sí mismo?