Meditación de julio del 2001

ENCUENTRO CON DIOS
¿Cómo concebir a Dios, explicarlo y describirlo? ¿Quién encuentra a Dios? ¿Cómo saber que estoy en comunicación con Él? ¿Cómo elevar mi conciencia y conectarme con esta parcela divina cuya certeza siento en mí?

En el libro de Job, Dios tiene un diálogo con el Diablo, quien le dice: «He ahí a Job, tu servidor, yo te prometo que si tú le envías desdichas y miserias, él no podrá permanecer fiel como es hoy. Si te es fiel, es porque tú le das todo cuanto necesita. Él tiene una gran familia, grandes bienes, es un personaje conocido y respetado. Yo te juro que si tú haces correr males sobre él, no tendrá la fuerza de permanecer a tu servicio como lo hace ahora».

Este libro está lleno de significados. ¿Cómo puede Dios estar en relación con el Diablo? ¿Por qué permite que Job sea sometido a tantas humillaciones y desdichas? ¿Tiene Dios que probarle al diablo que Él es el más fuerte?

Este gran misterio puede ser visto de frente y analizado para liberar sus respuestas a la luz de una nueva claridad. Dios es una energía que nada tiene que probarle a nadie, ¡ella ES! El Diablo es una invención de los hombres que han encontrado un chivo expiatorio para explicar lo que no comprendían aún: las desdichas, las miserias, los actos delictuosos y las desesperanzas. Echarle la culpa a una entidad exterior que tutea a Dios, libera al espíritu de la responsabilidad de su vida.

¿Por qué Dios permite que el Diablo humille y persiga a Job sin intervenir para defender a su fiel servidor? ¿No será ésta más bien la historia de una iniciación?

Una iniciación es una gestión personal. Demanda una toma de conciencia previa y el deseo de seguir un camino de aprendizaje, espiritual u otro. Iniciaciones sucesivas permiten una elevación y una extensión de conciencia suficientes para acceder a una maestría y a una práctica.

Una iniciación espiritual conduce a la persona a establecer una conexión directa con la Fuerza de Vida en ella misma. La iniciación se sostiene por medio de la ayuda vibratoria y energética de un Maestro o puede establecerse a través de un llamado personal o religioso. Se activa por medio de actos de vida y se vive en la cotidianidad. La realización personal se prolonga en una actividad profesional que se construye sobre lo adquirido y aprendido y se abre a esquemas innovadores, portadores de la energía de transformación.

Un trabajo personal y de grupo se articula alrededor de la existencia cotidiana, de los acontecimientos actuales y de la expansión de conciencia necesaria para abordar los nuevos paradigmas de vida. Ella está destinada a abrir el acceso al Conocimiento y a su aplicación en la vida cotidiana.

La iniciación espiritual induce la energía necesaria para una transformación impuesta por la evolución de la persona o por una modificación de los parámetros de vida en la Tierra. Siempre está acompañada de un trabajo de re-armonización de vida que es generado por la conexión a un nivel superior de conciencia que conduce la transformación.

En este caso, la energía natural de la persona se dedica a la transformación psíquica y la vida se ensombrece, a veces durante varios años, por una carencia de dinamización y de alegría de vivir. En estos momentos con frecuencia difíciles, la voluntad ya no basta para motivar una superación de sí mismo y la medicina se muestra impotente para aliviar y para curar.

Muchos seres humanos, cristianos o no, viven, en la hora actual, esta transformación energética. Ella está directamente inducida por lo que llamamos Dios y que otros denominan La Fuerza de Vida o Pi, pues este término científico me parece el mejor para calificar aquello que llamamos Dios.